jueves, 8 de agosto de 2013

Y tal y como vengo, me voy.

Vengo aquí a decirte lo que no me atrevo a decirte en persona (aunque el concepto 'en persona' sea tan relativo como el tiempo o la distancia). Vengo aquí a darte las gracias, a pesar de que no las pidas, ni las aceptes, ni sean nunca suficientes. Vengo aquí a decirte lo que hablando no puedo. Vengo aquí a decirte que no olvido, que recuerdo, y que sonrío. Vengo aquí a decirte que la vida sigue. Vengo aquí a decirte que jamás te engañé. Vengo aquí a recordarte la palabra 'casualidad'; casualidad de ese día, ese lugar, tú y yo; casualidad de este momento, de caminos distintos, sin ti y sin mí. Vengo aquí a decirte que sigo siendo tal y como me conociste, pero con una experiencia más en mi bolsillo. Vengo aquí a decirte que el tiempo (sí, esa cosa tan relativa como la distancia y las personas) pasa, y con él, todos nosotros pasamos; pasamos a un nuevo escalón, a una nueva parada, a una nueva distancia, a un nuevo tiempo, a unas nuevas personas. 
Vengo aquí a decirte, sin decirte nada.

martes, 30 de julio de 2013

Del verde al oscuro.

Hoy me veo aquí, después de tanto tiempo, dispuesta a desnudarme por completo, de nuevo. Dispuesta a dejar la puerta encajada, para que vayas entrando poco a poco, sin prisas, pero siempre pidiendo permiso.

Donde antes sólo había cerrojos, llaves, y más llaves, puertas cerradas, a cal y canto, ahora existe una rendija. Una rendija por donde entra la luz.

Y dicen que la luz es rápida, veloz... Se cuela allí por donde encuentre espacio, iluminando la más negra oscuridad. Así que es mejor dejarla entrar.

Que entre, que bañe todo cuanto encuentre a su paso. Todo depende de la luz con la que se mire, los sentimientos alegres brillan, los colores cambian, de veras que lo hacen. Viran del verde al oscuro, dejando por el camino todo el abanico de colores, esperando a ser vistos con la luz adecuada.


PD: Dedicado a la alegría.

domingo, 14 de abril de 2013

Me he dado cuenta que nunca ha habido, hay, ni habrá, una mentira tan grande como aquella que decía eso de "corazón que no ve, corazón que no siente".

Quien lo dijo, supongo que no sabrá que el sentir escapa mucho más allá de ver, o no ver. De oír, o no hacerlo. De tocar, o ser tocado, ambas cosas, o ninguna de las dos.

El corazón que no ve es, sin duda, el que más siente. Siente lo que una vez sintió, siente lo que se imagina, y siente lo que espera que llegue a pasar.

Yo te siento, corazón, mucho tiempo después de la última vez que te vi...

sábado, 24 de noviembre de 2012

jueves, 20 de septiembre de 2012

Siempre se escapa un sí.

-¿Tú le quieres a él?
+No podría, sé dónde tengo mi sitio, somos distintos... Sí.

- Y tú, ¿le quieres a ella?
+Sería indecoroso, un error, algo así no podría pasar jamás... Sí.

-¿Entonces?

martes, 14 de agosto de 2012

Eternidad.

Te falta el aire. Ansiedad. Calor. Comienzas a notar cómo todo te da vueltas. Nadie puede ayudarte. ¿Y qué haces? Regodearte en ese pensamiento. Te hace mal, bueno, ¿qué más da?
Para. Basta.
Tienes la oportunidad de aprovechar cada momento, de disfrutar cada palabra, de vivir aún muchos instantes más.
Adelante. Sin rumbo, ¿qué importa? Lo que cuenta es ir, y con quién, aunque esa última incógnita tú ya la tienes más que despejada.
¿Entonces?. Al infinito.



martes, 7 de agosto de 2012

Out.

Bueno, supongo que llegó el momento.
A veces me paro un segundo, y pienso. Pienso en la cantidad de cosas distintas que estará haciendo la gente en este mismo instante.
En algún lugar del mundo, alguien estará llorando. Quizás alguna pareja esté haciendo el amor ahora mismo. Por desgracia, puede ser que apenas unos momentos antes de pensar en esto, alguna persona habrá muerto; quizás más de una, quién sabe. Puede ser que en un recóndito lugar de este nuestro planeta, se esté llevando a cabo una declaración de amor, de esas de película. Y quién sabe cuántos niños estarán naciendo ahora mismo. Tantos días, tantos segundos, tantas personas, tantas posibilidades...
Cada día, en cada lugar del mundo, comienza una cuenta atrás. Contar hacia atrás los días que te acerquen a algo que quieras, que esperas, que ansías.
Bien, pues hoy es ese día, ese lugar del mundo. Esa cuenta atrás. ¿Qué deparará? Sólo el tiempo puede saberlo.

El tiempo se escapa.