Hoy me veo aquí, después de tanto tiempo, dispuesta a desnudarme por completo, de nuevo. Dispuesta a dejar la puerta encajada, para que vayas entrando poco a poco, sin prisas, pero siempre pidiendo permiso.
Donde antes sólo había cerrojos, llaves, y más llaves, puertas cerradas, a cal y canto, ahora existe una rendija. Una rendija por donde entra la luz.
Y dicen que la luz es rápida, veloz... Se cuela allí por donde encuentre espacio, iluminando la más negra oscuridad. Así que es mejor dejarla entrar.
Que entre, que bañe todo cuanto encuentre a su paso. Todo depende de la luz con la que se mire, los sentimientos alegres brillan, los colores cambian, de veras que lo hacen. Viran del verde al oscuro, dejando por el camino todo el abanico de colores, esperando a ser vistos con la luz adecuada.
PD: Dedicado a la alegría.
martes, 30 de julio de 2013
domingo, 14 de abril de 2013
Me he dado cuenta que nunca ha habido, hay, ni habrá, una mentira tan grande como aquella que decía eso de "corazón que no ve, corazón que no siente".
Quien lo dijo, supongo que no sabrá que el sentir escapa mucho más allá de ver, o no ver. De oír, o no hacerlo. De tocar, o ser tocado, ambas cosas, o ninguna de las dos.
El corazón que no ve es, sin duda, el que más siente. Siente lo que una vez sintió, siente lo que se imagina, y siente lo que espera que llegue a pasar.
Yo te siento, corazón, mucho tiempo después de la última vez que te vi...
Quien lo dijo, supongo que no sabrá que el sentir escapa mucho más allá de ver, o no ver. De oír, o no hacerlo. De tocar, o ser tocado, ambas cosas, o ninguna de las dos.
El corazón que no ve es, sin duda, el que más siente. Siente lo que una vez sintió, siente lo que se imagina, y siente lo que espera que llegue a pasar.
Yo te siento, corazón, mucho tiempo después de la última vez que te vi...
jueves, 20 de septiembre de 2012
Siempre se escapa un sí.
-¿Tú le quieres a él?
+No podría, sé dónde tengo mi sitio, somos distintos... Sí.
- Y tú, ¿le quieres a ella?
+Sería indecoroso, un error, algo así no podría pasar jamás... Sí.
-¿Entonces?
+No podría, sé dónde tengo mi sitio, somos distintos... Sí.
- Y tú, ¿le quieres a ella?
+Sería indecoroso, un error, algo así no podría pasar jamás... Sí.
-¿Entonces?
martes, 14 de agosto de 2012
Eternidad.
Te falta el aire. Ansiedad. Calor. Comienzas a notar cómo todo te da vueltas. Nadie puede ayudarte. ¿Y qué haces? Regodearte en ese pensamiento. Te hace mal, bueno, ¿qué más da?
Para. Basta.
Tienes la oportunidad de aprovechar cada momento, de disfrutar cada palabra, de vivir aún muchos instantes más.
Adelante. Sin rumbo, ¿qué importa? Lo que cuenta es ir, y con quién, aunque esa última incógnita tú ya la tienes más que despejada.
¿Entonces?. Al infinito.
Para. Basta.
Tienes la oportunidad de aprovechar cada momento, de disfrutar cada palabra, de vivir aún muchos instantes más.
Adelante. Sin rumbo, ¿qué importa? Lo que cuenta es ir, y con quién, aunque esa última incógnita tú ya la tienes más que despejada.
¿Entonces?. Al infinito.
martes, 7 de agosto de 2012
Out.
Bueno, supongo que llegó el momento.
A veces me paro un segundo, y pienso. Pienso en la cantidad de cosas distintas que estará haciendo la gente en este mismo instante.
En algún lugar del mundo, alguien estará llorando. Quizás alguna pareja esté haciendo el amor ahora mismo. Por desgracia, puede ser que apenas unos momentos antes de pensar en esto, alguna persona habrá muerto; quizás más de una, quién sabe. Puede ser que en un recóndito lugar de este nuestro planeta, se esté llevando a cabo una declaración de amor, de esas de película. Y quién sabe cuántos niños estarán naciendo ahora mismo. Tantos días, tantos segundos, tantas personas, tantas posibilidades...
Cada día, en cada lugar del mundo, comienza una cuenta atrás. Contar hacia atrás los días que te acerquen a algo que quieras, que esperas, que ansías.
Bien, pues hoy es ese día, ese lugar del mundo. Esa cuenta atrás. ¿Qué deparará? Sólo el tiempo puede saberlo.
A veces me paro un segundo, y pienso. Pienso en la cantidad de cosas distintas que estará haciendo la gente en este mismo instante.
En algún lugar del mundo, alguien estará llorando. Quizás alguna pareja esté haciendo el amor ahora mismo. Por desgracia, puede ser que apenas unos momentos antes de pensar en esto, alguna persona habrá muerto; quizás más de una, quién sabe. Puede ser que en un recóndito lugar de este nuestro planeta, se esté llevando a cabo una declaración de amor, de esas de película. Y quién sabe cuántos niños estarán naciendo ahora mismo. Tantos días, tantos segundos, tantas personas, tantas posibilidades...
Cada día, en cada lugar del mundo, comienza una cuenta atrás. Contar hacia atrás los días que te acerquen a algo que quieras, que esperas, que ansías.
Bien, pues hoy es ese día, ese lugar del mundo. Esa cuenta atrás. ¿Qué deparará? Sólo el tiempo puede saberlo.
El tiempo se escapa.
miércoles, 2 de mayo de 2012
Mágica e infinita oscuridad
Mucha gente le teme a la oscuridad, y lo que no saben, es que la vida no sería lo mismo sin los momentos que nos brinda la ausencia de luz.Sin la oscuridad, no apreciaríamos los rayos de Sol que se cuelan por la ventana en las mañanas de verano.
Sin la oscuridad, las caricias y los besos a la luz de las velas dejarían de tener ese significado seductor que tanto fascina y atrae.
Sin la oscuridad, se acabaría aquello de ver abrazados los fuegos artificiales, mientras estallan en la infinidad asombrosa del cielo.
Sin la oscuridad, no podríamos maravillarnos cada noche contemplando las estrellas y la Luna.
La oscuridad es mágica, no vemos lo que hay, pero imaginamos aquello que queremos ver.
Es algo... especial.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

