jueves, 25 de agosto de 2011

Esperar. Besos. Insuficientes.

Lo bueno se hace esperar.
Eso dice el refrán, ¿no? Esperamos y esperamos. Esperamos de todo en esta vida, esperamos agradecimientos, notas, correos, regalos, mensajes, llamadas, dinero... Esperamos.
Pero son cosas sin importancia. Lo verdaderamente importante, es esperar a una persona, con todo lo que ella acarrea: palabras, caricias, miradas, besos... Besos.
Todo el mundo dice que los mejores besos son los robados. Mentira. Los mejores besos son los que no se dan, una y otra vez, durante mucho tiempo, hasta que al final, brotan a los labios que tanto los esperó.
Y brotan con ganas, con suavidad, con fuerza, con cariño, con nerviosismo, con seguridad, con todo a la vez y más. Más y más. Uno tras otro, todos aquellos que durante años fueron reprimidos. Y aún así, todos fueron insuficientes... Insuficientes.
Insuficientes las palabras. Por más que se intente explicar, siempre serán insuficientes. Satisfacción, felicidad, regocijo, alegría, orgullo, triunfo... Llamadlo como queráis, pero para explicar la sensación de conseguir un beso que esperaste durante tanto tiempo, cualquier palabra es completamente insuficiente.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Adictos a la adicción

Adicción.
¿Quién no ha sido, o es, adicto? Y no hablo de ser adicto a algo, sino ser adicto a alguien. Incluso, me atrevería a decir que, ser adicto a alguien, es peor que ser adicto a algo.
Piénsenlo, es peor. Ser adicto a alguien te hace adicto a muchos algos. Besos, miradas, caricias, charlas...  Aunque lo peor aún es que ni siquiera luchamos por dejar el vicio, nos encanta ser adictos a la adicción.
Y es que llega un momento en la vida de toda persona, en el que pasa. No sabes ni cómo, ni en qué momento, ni porqué. Pero pasa.


+ Eres como una droga para mí. Has marcado un antes y un después, y lo peor es que quiero más. Me estoy volviendo adicto a ti.
- Yo también quiero más de ti otra vez, no me voy de aquí sin besarte, aunque sólo sea una vez más.


Adicción.

viernes, 19 de agosto de 2011

Cómo autometerse en un lío (y no querer salir de él)


+ ¿Te has sonrojado? ¿Otra vez?
- Sí, otra vez.
+ Voy a conseguir un récord, ¿habrá premio, no?
- ¿Qué tipo de premio?
+ Quiero un beso.
- Me dijiste que debía ser dura. Ahora me pides que te bese. Entonces, ¿cómo debo ser?
Y si me sonrojo por lo que dices, ¿qué? ¿Qué quiere decir eso? No busques trasfondos, no busques lo que quieres ver...
Sólo soy una chica a la que gusta oír cosas bonitas, una chica a la que le gusta ver cómo alguien está pendiente de ella, pensando en ella, incluso me atrevería a decir que, echándola de menos.

Sin embargo, no puedo negar lo evidente... Aparecen cada vez con más frecuencia unas ganas que parecen decir, "adelante", pero yo siento que me estoy metiendo hasta el cuello, y que, para más inri, tengo las manos atadas. No puedo dar marcha atrás, aunque tampoco lo intento, no sé, me estoy haciendo un lío, pero, ¿tú me entiendes, no? No quiero hacerte daño.
+ Ya, ya. No pasa nada. Lo sé :)
- :)





miércoles, 17 de agosto de 2011

Casualidades

La gente habla del destino, del azar, una casualidad por aquí, una casualidad por allá. Pero, ¿de verdad existen las casualidades?
Siempre he sido de las que piensan que, todo lo que pasa, pasa por algún motivo. Y me dirán que no, que tal día, en tal sitio, una vez tal, pasó tal cosa, con tal persona, y que no, que sólo fue casualidad.
Se equivocan. En realidad, ni siquiera ellos mismos creen que fuera una casualidad, lo que ocurre es que el motivo no se ve a simple vista, no se encuentra, se esconde... Y achacan todo al caprichoso destino, al sino humano.

Que no sepamos el motivo, no quiere decir que no exista. No todas las estrellas se ven, pero todas las estrellas brillan.

sábado, 14 de mayo de 2011

Paciencia

Veréis, esto es así. A veces, las cosas sientan mal. Otras, muy mal. Otras, como una auténtica y gran patada en el culo. Puedes entenderlo, comprenderlo, compartirlo. O no. Pero no puedes evitar que te siente mal, simplemente, no puedes.
Llegados a ese punto... ¿qué se supone que haces? Te enfadas, lloras, pides expliaciones, te pones a la defensiva. Todo eso a la vez, o nada quizás, a ti simplemente te ha sentado mal, muy mal.

Bien, pues el tema se pone aún mejor cuando, tras decir aquella cosa que sienta mal, la persona que ha dicho aquella cosa que ha sentado mal, está en un plan que contradice completamente a la cosa que ha sentado mal.
Volvemos a lo mismo. Llegados a este punto... ¿qué se supone que haces? Te pegas de chocazos contra la pared, le pegas hasta cansarte, te resignas, te ríes, lloras.
Pues bien, nada de eso sea quizás la mejor solución.

Paciencia, paciencia y más paciencia. No todos tenemos todos los días buenos, ni todos decimos las cosas tal y como queremos decirlas, ni a todos nos apetece todo en todo momento.

martes, 10 de mayo de 2011

Río, fuegos y candados.


     Sobre el río teñido de colores, junto al candado que alguna pareja enamorada colgó de la reja del puente, abrazados. Así, así querría quedarse ella para siempre. Así, como en aquellos 20 minutos en los que lo único que exitía era él, el río y los fuegos. Poco importaba que media ciudad les rodease, poco, quizás nada, a ella eso le daba igual.
Sus ojos brillaban con cada color lanzado a la noche. Sus ojos y los fuegos, los fuegos y sus ojos ...
     De pronto él la apretó con fuerza, como queriéndola retener lo máximo posible junto a él, como queriendo impedir que se le escapase, como temiendo que se fuese de su lado.
     20. 20 minutos en los que lo único que existía era él, el río y los fuegos. Él.

"Los fuegos artificiales son la mayor pamplina del mundo, pero es la pamplina que más gusta, aparte de ti".

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viernes, 6 de mayo de 2011

Lo mismo

- " No te preocupes por eso. No te molestes por tonterías. No te enfades sin motivo. No merece la pena ... Y, ¿sabes por qué? ".
- " ¿Por qué? ".
- " Fácil. Porque luego llegará, te dará motivos, razones que en un principio te parecerán excusas. Después te propondrá un plan, una cena, un paseo, y te recordará algo que se te había pasado. Algo en lo que deberías haberte fijado, pero sin embargo no hiciste, ya que perdías el tiempo en estar molesta por H o por B, por pamplinas.
De pronto pensarás... "¿pero qué más da?", y una tonta sonrisa se adueñará de tu cara. Y dirás que sí, dirás cuánto le quieres, y sonreirás más aún cuando oigas un "y yo a ti".
Eso, amiga mía, se llama estar enamorada ".
- " No, se llama ser una tonta ".
- " Bueno, ¿y acaso no es lo mismo? ".